Señando en tablas es un grupo de teatro incluyente de la ciudad de Ibagué, conformado por jóvenes sordos del colegio Niño Jesús de Praga, bajo la dirección general de Camilo Vega, el proceso que comienza en el año 2014, ha ganado premio nacional del Ministerio de cultura como mejor grupo de teatro incluyente y ha tenido la oportunidad de presentarse en varias ciudades del país.
Cuerpos en otoño es su último montaje, el cual se lleva desarrollando ocho meses y según su directora artística Alexandra Mora continúa en construcción, fue presentada en el marco de la 5ta muestra de arte sordo de la ciudad de la Medellín que se realizó del 21 al 28 de mayo de 2017 y constituye un ejemplo perfecto para desbaratar los prejuicios y los preconceptos.
La obra, con una duración aproximada de 50 minutos, comienza con el sueño de una chica sorda que danza, expresando que la lengua de señas es la libertad, la voz de su comunidad, sin embargo el sueño se desmaterializa cuando se encuentra con una educación excluyente, que pretende negar la naturaleza del universo: el mundo como un conjunto de diversidades y es precisamente allí donde se construye el conflicto central de la obra, declararse en contra del olvido y recordar y visibilizar las acciones del tercer riech, quienes asesinaban, violaban y esterilizaban los cuerpos de la comunidad sorda en Alemania durante la segunda guerra mundial.
La puesta en escena, contrario a lo que muchos podrían pensar no es silente, la música nos construye el ritmo que para el sordo es visual y existe una clara indagación por la voz de los actores, todos ellos sordos, además el enfoque de Señando en tablas es el teatro físico, partiendo de la metodología de Jacques Lecoq y el teatro gestual, por lo tanto en la obra no se hace mucho uso de la lengua de señas colombiana, como centro de comunicación (sólo se usan algunas señas clave, como la del nazismo) sino que existe un énfasis en la gestualidad, la expresión corporal y la danza.
El proceso de montaje es la creación colectiva, las temáticas abordadas surgen de las vivencias propias de los chicos y la exploración de la cultura y la historia de la comunidad sorda, el tema del nazismo impactó particularmente en ellos, al ser una vulneración extrema de los derechos, no sólo de la comunidad sorda sino de todo aquel que tuviese un habitar el mundo diferente.
